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31 de Marzo de 2007

Destripando películas: Hoy, '300'

He vuelto al cine, a ver '300', la película basada en el tebeo de Frank Miller (el de 'Sin City'), que a su vez está basado en la historia de la singular batalla entre espartanos y persas en el paso de las Termópilas. Tengo que confesar que como había visto ya los poderosos y jevis trailers, he ido a verla con un poco menos de espíritu crítico, pues los anuncios son un ejemplo de cómo se debe vender un flin y crear expectativas a la parroquia friki antes de rodarse casi.

Es muy bonita, los colores son preciosos, la imagen permanentemente oscura y cobriza, los muñecos espectaculares, la historia entretenida. Y aquí se acaba el peloteo a la empresa, seguidamente paso a destriparla como dios manda. Haberme pagao.

Espartanos repartiendo 300 hostias

Ya sabíamos que Esparta, una de las ciudades-estado griegas de antes de la aparición de Chus el Jipi y el cristianismo, etc., no era precisamente un sitio tranquilo, que cuando un niño nacía débil lo tiraban por un barranco, que si patatín, que si patatán, pero hombre, de ahí a presentarnos de golpe y sin más ni más que ese sitio era el paraíso gay por excelencia y que los tíos tienen todos más chocolatinas marcadas en los abdominales que los pavos del concurso de mister España, hombre, eso se avisa. Uno iría con otra preparación, que sale Uno del cine mirándose en el espejo y con la moral tirando a bajilla. Hasta me planteo dejar el alcohol y meterme en un gimnasio a castigarme un poco, fíjate cómo de mierda te sientes tras ver a centenares de chorbos que parecen geypermanes enseñando los braguines paqueteros y repartiendo estopa virilmente. ¿Cómo va a ligar Uno después de esto? Pues de ninguna manera, claro. Las niñas salían del cine creyendo que eso que tienen éstos en la barriga viene de serie en los varones normales. Craso errooooor, criaturas angelicales, hacedme caso, esto es una película, una mentira, y las barrigas normales de los hombres normales tienden a la curva cervecera, no a eso que habéis visto. Mucho Photoshop veo yo ahí, o será la envidia o yo qué sé.

La cosa es que llega un negro chuleras en nombre del dios de Persia a decirles a los espartanos que se rindan y tal, pero claro, dos gallos en el mismo corral como que no, y entonces el rey de Esparta le pega una patada y lo echa a un agujero muy hondo. Mal rollo, pues unos tíos feos que viven en lo alto de un cerro y que saben bastante le dicen a su rey que ni mijita de declarar guerra, que es la feria del pueblo. Total, que coge el rey Leónidas y se va pa la guerra por su cuenta con 300 madelmanes buenorros a pegarse de hostias con el enemigo chungo en un sitio estrechillo a tomar por culo de su casa y que, gracias a su astucia, impedirá el paso hacia Europa del impresionante ejército persa (aunque yo creo que en realidad son los moros y cristianos de Alcoy) comandado por Jerjes, un drag queen de voz cavernosa que, montado en una carroza del carnaval de Tenerife, tiene más piercings e hierros en el cuerpo que Robocop y menos habilidades sociales que los vecinos de Puerto Hurraco.

Pues en media hora se cargan estos espartanos a todos los muñecos de la señorita Pepis persas que se les ponen delante, con sus trajecitos guais y su canesú. También tienen mounstruos, elefantes, bicharracos con cuernos, traidores deformes y toa la pesca. Pero todos cascan ante la sabiduría militar de Leónidas y sus coleguitas del gimnasio.

Luego uno más feo que pegarle a un padre los traiciona y mueren todos los buenos acribillados por las flechas persas, no sin antes demostrar que los asiáticos son feos y tontos como ellos solos, pero muchos. Aaaaay, amigo, eso es lo peor, que Dios ayuda a los buenos cuando son más que los malos, y no es el caso.

En fin, que el tío que inventó el programa informático de simulación de la sangre chorreando sa forrao, eso fijo, porque cabecitas cortadas, ojos saltados y tíos atravesados por lanza salen como pa alicatar el cuarto de baño de cualquier concejal de Marbella. Entre medias, la reina de Esparta tiene que pasar el marrón de defender la honra de su esposo, un pastel, puesto que los viejos guais no quieren guerra.

Mira, en mi vida he visto la gente saliendo del cine tan caliente como en esta peli, claro, tanto tío medio en pelota, tanta demostración de honor, fuerza, valentía y sacrificio, tanta arenga patriótica y militar pa ná. Si al final mueren, coño, si ya se sabía. Los actores, medio desconocidos todos, un diez. El de los efectos especiales, un once. ¿Que no sabes seguro de qué palo va tu sexualidad últimamente? Pues te metes en esta película y te aclaras, porque es imposible ser imparcial ante este desfile de follapavas medio en pelota. Aviso: me siguen gustando las mujeres, pero tanto Mr. Proper musculoso me ha hecho ver la luz, y a partir de mañana ni el chopped ni las papas fritas entran en mi casa.


Otros destripamientos:
[ Una historia verdadera ]
[ El fuego de la venganza ]
[ Piratas del Caribe. El cofre del hombre muerto ]
[ Poseidon ]
[ Flores rotas ]
[ La isla ]
[ Rey Arturo ]
[ Match Point ]
[ Cuando menos te lo esperas ]
[ Closer ]

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24 de Marzo de 2007

Sábado bicicletero

Hoy he estado con mi bici en la Marcha de la Primavera ciclista en Córdoba, organizada por la gente de la Plataforma Carril-Bici de Córdoba. Una fiesta reivindicativa con doscientas o trescientas personas ocupando en la ciudad los carriles normalmente atestados de coches (ahora CO2CHES, por la contaminación de CO2). No estaba la patrulla Indurain (policías locales en bici), los munipas iban con motos abriendo camino y diciéndonos todo el rato que dos carriles, pero bueno, da igual.

Me he sentido útil. Ni bueno ni malo ni cabrón ni molón ni enrrollao ni progre ni nada parecido. Útil por reivindicar activamente con mi bici y mis timbrazos el espacio público ciudadano para la gente que no contamina ni hace ruido ni molesta a nadie, sólo se desplaza o pasea o hace lo que le da la gana. La marcha porculera ha terminado en la plaza de la Corredera, el sitio donde probablemente te encuentres más a gusto de Córdoba sin avergonzarte de ser humano ni de ser de Córdoba, esa ciudad donde todavía es posible ver a un alcalde comunista comiendo gambas con un cura que preside un banco.

Curiosamente la gente que nos miraba desde los vehículos a motor parados en los semáforos no se reía ni hacía burlas, como casi siempre. Ahora nos tienen un poco de envidia, porque las políticas públicas no tienen más cojones que favorecer los medios de transporte no contaminantes, y eso va directamente contra el uso abusivo del coche, esa mierda que chupa tanto como para mantener dos pisos. Esto avanza lento, pero seguro.

Usos novedosos e increíbles de la bicicleta: sirve pa ligar, os lo juro. He conocido a una chorba en la tienda de Gerhard, a la que he ido a que me ajustara un par de cosillas en la máquina, con la que me he puesto a hablar de bicis y de otras cosas. Es increíble, las bicicletas sirven hasta para el amor, nunca lo habría imaginado. Antes creía que las personas solitarias se comparaban un perro y entonces ligoteaban hablando de caquitas, vacunas y pelambreras. Ahora sé que con la bici se liga. Es una inversión en posible felicidad que, teniendo en cuenta los precios del mercado, sale bastante rentable.

Las bicis también sirven para ligar

A partir de ahora, además de exigir como Sergio Makaroff que a los tontos no les den carnet de conducir, sólo porque sean tontos subvencionados y les paguen el cambio de carromato, creo que voy a salir siempre que me de la gana a denunciar a los que aparcan sus cochazos en el carril-bici, y que tan tranquilos te dicen que es sólo un momento. Nada, llamadita al 092 y denuncia al canto, estamos hasta los cojones de esta banda de gilipollas orgullosos de sus prolongaciones del pene de seis millones.

Sí, diréis, claro, sois un montón de jipis guais en bicicleta dando por culo pa dar paseos. Pues no. Padres y madres de niños bicicleteros, gente madura contenta por hacer ejercicio y mantenerse en forma sin tener que pasar el ridículo de los aparatos gimnásticos. Gente normal. Pocos jóvenes, qué triste. El coche a la cochera o a la carretera, la calle pa el que se lo curra, andando, en bici o en transporte público.

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22 de Marzo de 2007

Comprar camisas

No sé si esto quiere decir que me estoy haciendo viejo, que es lo que sospecho, pero cada vez tengo más reticencias a comprar ropa. La última, una camisa verde oscura que no puedo apañar porque no la he visto en el mercado, ni en zaras, springfields, hacheemes o similares.

Camisa

Elena me dice que en mi familia nos sientan mejor las camisas que las camisetas. No sé si es verdad, pero me lo creo. Aún así, no veo posibilidad fácil de tener una camisa verde oscura. Es raro, el verde oscuro queda fuera de los circuitos de la moda.

Pues por eso sigo buscándola.

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Fragmentos (XVIII)

Tras varios días de andar por las sierras de Cazorla, sin protección solar, vuelvo más quemao que la tablilla un coto. Parezco una gamba, pero da igual, la convivencia con los montañeros y senderistas en el albergue me sienta bastante bien. Conozco a muchas personas que me hablan de historia general y de historias particulares. Historias de noviazgos y perdones, de tristezas y rencores, de amor al fin.

Mientras tomamos poderosas tapas en la plaza del pueblo comprobamos que el Sevilla FC es, además de un presidente bocazas y especulador en Marbella que pegaba cadenazos en su juventud fascista, un buen equipo de fútbol capaz de ganarle al Barcelona. Vemos una buena obra de teatro con actores discapacitados, jugamos una partida de dardos en un bar abandonado a su suerte donde es imposible ligotear por falta de género, dormimos en camastros militares con mantas propias de las guerras civiles de César Augusto. Nos reímos de nosotros mismos. Impagable fin de semana.

...

Siguiendo la costumbre de pasar a mp3 mis discos antiguos de vinilo de hace veinte años, redescubro el directo de Dire Straits, 'Alchemy'. Pa qué contar lo que siento. Ni punki ni jevi, que de los dos he mamado, raro del todo. Veinte años antes me habría parecido normal, ahora esta recuperación me iguala a quien redescubre a su padre sin conocerlo, no puedo explicarlo con palabras.

...

Hablamos con confianza después de tantos años, como siempre, como los Panero, pero quitándole el elemento cainita. Nos llevamos bien, Elena, porque somos bastante parecidos. Paseas por las callejuelas, llegas en mi bicicleta, tomamos copas en la plaza de la Corredera al solecito del mediodía, placer de dioses, me explicas tus asuntos y conversamos sobre esta ciudad-pueblo que no termina de despertar mientras en Valencia revientan fallas y monigotes. Duermes plácidamente tras cenar una simple y estupenda tortilla francesa. No nos abandonamos, porque venimos de un tronco común.

Ya te lo dije, somos sicilianos.

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Sobre la posibilidad de volar

Pensando en qué escribir cuando no se tiene nada que decir, o demasiado que callar, llego a la conclusión de que resulta bastante elitista mirar las cosas desde arriba, cuando Uno se cree el centro del mundo. No otra cosa les pasa a los suicidas, que se piensan el eje del universo, y que sus problemas, problemillas o catástrofes son lo único que existe.

En avión se va mejor, copón

Todos pasamos por esa época dura y llena de hiel o de hielo. Pero creo que no es así, que es un fenómeno parecido al del desierto, el espejismo que nos muestra agua donde sólo hay miles de kilómetros de arena. Nada es absoluto, ni siquiera el mal. Unos lo llaman depresión pasajera, otros pasajes depresivos, los menos egoísmo. No valoramos demasiado la libertad de cada persona, al contrario, nos infunde miedo.

A tomar por culo todos los prejuicios, con lo bien que vamos a estar haciendo lo que nos da la gana, hablando bien de las personas que nos han desechado por inútiles o raros, para qué amargarse con lo que no tiene solución. Volemos pues hacia lo que nos queda por descubrir. Si no fuera así, no habría nuevos mundos por descubrir (digo yo), ni paisajes vírgenes que ver, ni atardeceres que disfrutar, ni siquiera caminos que caminar.

Y eso sí que es triste, quedarse quietos viendo la propia muerte. Eso ya lo tenemos seguro de serie.

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