Aunque este año no he podido ir, prometo so-lem-ne-men-te que el año próximo estaré allí, donde se pude apreciar perfectamente lo que Uno es, sin más.
Muchas personas odian el desierto. No sé por qué tiene que ser incompatible la vida con esta visión interior, pero tampoco voy a hacer mucho por averiguarlo. Me parece que no hace falta más que escuchar y ver para apreciar el bien más sencillo y menos valorado que tenemos los humanos.
Mira y escucha, parece que no, pero hay cosas: eres tú.